Pepe Arredondo: “La mejor forma de cerrar esta temporada es ir allí a sacar los tres puntos”

El entrenador del filial de la Unión Deportiva Melilla, Pepe Arredondo, ha atendido a los medios del club en la previa del último partido de liga, que el equipo disputará este domingo ante el CD Huétor Tájar. El técnico melillense afronta el encuentro con la ambición de cerrar la temporada de la mejor manera posible y, además, ha realizado un balance muy emotivo de un curso que califica como histórico tanto en lo competitivo como, sobre todo, en lo humano.

CERRAR LA TEMPORADA COMPITIENDO HASTA EL FINAL: “Soy muy creyente en que hay que cerrar las cosas bien. Creo que la mejor forma de cerrar este año histórico que hemos hecho y el trabajo humano increíble que hemos vivido es ir allí a sacar los tres puntos, a seguir haciendo otra portería a cero más y a seguir compitiendo todo el que esté en el campo al 2.000%. Acabamos con ese convencimiento y tenemos muy claro que tenemos que transmitir eso”.

UN AÑO INOLVIDABLE EN LO HUMANO: “Quiero dar las gracias a cualquier persona que se haya sentido involucrada en lo que es el filial de la Unión Deportiva Melilla. Desde la directiva y la dirección deportiva, aunque haya habido cambios, hasta todos los jugadores del juvenil, del regional y del filial. Ha sido un año increíble en lo humano. El otro día, en el vestuario, cerramos el año de una forma muy emocionante y va a ser difícil que no pasen los días, los meses y los años sin que recordemos esto de una forma tan bonita”.

BALANCE DE LA TEMPORADA: “A nivel competitivo hemos hecho un año excelente, sinceramente, y creo que le daremos aún más valor conforme pasen los años. Pero, sobre todo, me quedo con que a nivel humano han sucedido tantas cosas que han detonado un nivel de emoción, de conexión y de vínculo tan potente en el vestuario que, para mí, ha sido el año más bonito a nivel emocional y a nivel de personas que he tenido en un vestuario”.

AGRADECIDO AL CLUB Y A LA AFICIÓN: “Quiero dar las gracias a todas las personas que han sido partícipes de ello: cuerpo técnico, jugadores, afición y toda la gente que ha venido cada día a Las Pigüeras y que por la calle nos ha parado para darnos cariño. Nos hemos sentido súper queridos. Me alegra muchísimo por los chavales, porque se merecen todo lo que les va a tocar vivir y crecer muchísimo, tanto si están en el primer equipo como si siguen en el filial”.

UNA TEMPORADA DE MÉRITO PESE A LAS DIFICULTADES: “Sin duda, todo lo que se ha vivido nos ha condicionado, pero nunca lo hemos puesto como excusa. El que haya seguido mi comunicación sabe que jamás lo hemos utilizado como pretexto. Y cuando el capitán del barco no lo pone como excusa, eso afecta muchísimo menos al jugador, al equipo y a todo lo que rodea al club”.

DATOS PARA SENTIRSE ORGULLOSOS: “Tenemos el mejor promedio de puntos de la historia de un filial en Tercera, el mejor número de goles encajados de la historia en la categoría, somos la quinta mejor defensa de la liga, la segunda mejor defensa en casa, hemos conseguido catorce porterías a cero con un equipo casi sub-23 y cinco jugadores han debutado en el primer equipo. Son datos para estar muy orgullosos”.

EL APRENDIZAJE QUE DEJA EL CURSO: “Siento que, si algunas cosas se hubiesen hecho de otra forma, a lo mejor habríamos conseguido muchos más puntos, pero estamos aquí para adaptarnos, no para quejarnos. Creo que ese ha sido el mayor ejemplo que podemos dar tanto a los chavales como al club. Más que una espinita, es un aprendizaje. Si no hubiese salido así, quizás ni yo sería este tipo de entrenador ni el equipo hubiese sido este tipo de equipo”.

LA ÚNICA DUDA QUE LE QUEDA: “La única espinita que me queda es no saber cómo habrían ido las cosas si el primer equipo hubiese ido bien. Siento que los recursos, la atención y el cariño que el club ha podido darnos, si el primer equipo hubiese estado bien, habrían sido todavía mayores. Y estoy segurísimo de que, en una liga tan igualada como la nuestra, habríamos estado arriba”.

CRECIMIENTO PERSONAL Y PROFESIONAL: “Para mí, para mi pareja y para mi cuerpo técnico, ha sido una experiencia preciosa. Me ha ayudado a tener todavía más capacidad para adaptarme a la incertidumbre y a los condicionantes externos que no puedes controlar. Me ha hecho crear un callo competitivo increíble, porque ha habido muchos días muy duros, pero aun así había que entrar en el vestuario y transmitir energía, alma y la sensación de que aquí no pasa nada”.

ORGULLO Y AGRADECIMIENTO FINAL: “Duermo tranquilísimo, me he vaciado y lo he dado todo. Si algunas cosas externas no nos han dado lo que necesitábamos, no lo utilizamos como excusa y tenemos que seguir hacia adelante. El balance es positivísimo. Le doy las gracias a todo el mundo que me ha dado esta oportunidad: dirección deportiva, directiva, jugadores y todos los que han estado cerca. Me siento súper agradecido”.