Miguel Rivera y Alejandro Ramos liderarán la comisión deportiva de la UD Melilla.

La Unión Deportiva Melilla ya tiene definida la estructura deportiva con la que afrontará la próxima temporada. El club ha decidido dar un papel principal a Miguel Rivera, primer entrenador del conjunto azulino, que asumirá el mando del proyecto desde el banquillo y también desde la planificación diaria del equipo.

Rivera será la cabeza visible de esta nueva etapa. Su trabajo no se limitará a dirigir los entrenamientos y los partidos, sino que tendrá una participación directa en la construcción de la plantilla, en el análisis de las necesidades del equipo y en la definición del estilo competitivo que la UD Melilla quiere recuperar y consolidar. El club confía en su experiencia, en su conocimiento del fútbol y en su capacidad para ordenar un proyecto que nace con la intención de ser serio, ambicioso y reconocible para la afición.

A su lado estará Alejandro Ramos, segundo entrenador azulino y hombre de confianza de Rivera. Ambos ya trabajaron juntos en el tramo final de la pasada temporada en Segunda RFEF y volverán a formar tándem en esta nueva etapa. La sintonía entre los dos técnicos, su manera de entender el fútbol y el conocimiento que ya tienen del vestuario y del club serán claves para dar continuidad al trabajo iniciado meses atrás.

La apuesta por Rivera y Ramos supone reforzar el peso del cuerpo técnico en las decisiones deportivas. La UD Melilla quiere que la planificación responda a una idea clara de equipo, con criterios futbolísticos definidos y con una línea de trabajo común desde el primer día. El objetivo es formar una plantilla competitiva, comprometida y preparada para afrontar una categoría exigente, en la que cada detalle cuenta.

La comisión deportiva contará también con el apoyo de Alex Fernández y David Torices, que ayudarán en tareas de análisis, seguimiento de jugadores, elaboración de informes y apoyo técnico. Su labor permitirá ampliar la capacidad de trabajo del área deportiva y ofrecer más herramientas al cuerpo técnico en el día a día.

Con esta estructura, la UD Melilla busca ganar coordinación, agilidad y claridad en la toma de decisiones. El club quiere construir desde la coherencia, con una dirección deportiva bien definida y con Miguel Rivera y Alejandro Ramos como principales referencias de un proyecto que pretende devolver ilusión, competitividad y confianza al entorno azulino.

La nueva etapa arranca con una idea clara: trabajar con rigor, reforzar la identidad del equipo y sentar unas bases sólidas para que la afición vuelva a sentirse identificada con su UD Melilla.