El filial se despide de la Espiguera compitiendo
El Melilla B cierra su temporada como local con un empate a cero frente al Motril Cf. Jamal ha parado dos penaltis en el 48′ y en el 90′. Los azulinos han privado de las opciones de ascenso directo al Motril CF
TERCERA FEDERACIÓN GRUPO IX – JORNADA 33 | UD MELILLA B 0 – 0 MOTRIL CF
Jamal en portería; Guille Espínola, Fer, Espínola y Pepe Gil en defensa; Alvaro Jiménez, Alberto (Amir) y Chegu (Adil) en el medio del campo; Antony (Adri Castro), Ingoma (Felix) y Suli (Yusef) fueron los jugadores que compitieron en la Espiguera.
Primera parte bastante igualada entre ambos conjuntos. Los motrileños fueron los que llevaron la batuta del encuentro por su necesidad imperiosa de conseguir la victoria. No obstante, los melillenses eran sólidos en defensa, por lo que los visitantes solo optaban con ocasiones desde fuera del área sin mucho rumbo.
El guion del partido cambió en la segunda parte. Nada más volver de vestuarios, el árbitro señaló la pena máxima tras una acción fortuita de Fer. Parecía más que pitó falta en ataque del delanto rival que infracción máxima. No obstante, Jamal se vistió de gala con una parada al penalti que fue lanzado a media altura. Como reacción al penalti, los melillenses tuvieron ocasiones con Ingoma y Chegu, pero el último remate del ’19’ melillense se fue por las nubes.
Los minutos pasaban y la tensión se mascaba en la Espiguera. Los del Motril CF apuraban sus ocasiones y no paraban de acosar el área rival. La solidez defensa, de nuevo, de los melillenses nulificaban cualquier ocasión. La tensión explotó en el minuto 93 cuando el defensa rival endosó una agresión a Chegu sin el balón de por medio. Sin embargo, ni los asistentes ni el árbitro principal dejaron perplejos a los aficionados en el estadio por no sancionar con roja directa al defensor rival. Chegu, con la boca partida y la camiseta llena de sangre, fue sustituido por Adil. Acto seguido, tras una salida de Jamal, el colegiado señaló de nuevo el penati en la última jugada del partido. Jamal, de nuevo, realizó una parada extraordinaria al lanzamiento rival. Con la euforia y la tensión, este empate supo como gloria para los azulinos para cerrar la temporada como local con un partido competido de inicio a fin.