• El técnico melillense promete salir a ganar el último partido en casa y así poder dedicar un último triunfo a la afición
  • Moya aplaude la gestión de la actual junta directiva, apuntando en público todas las mejoras implementadas y siendo optimista con el futuro

Este domingo ponemos el punto y final a la temporada 2016/17. Después de un gran año, culminado con la clasificación del equipo para la siguiente edición de la Copa del Rey, los azulinos se hallan con el deber de poner el mejor broche posible al curso futbolístico: conseguir una victoria en la última jornada, que se disputa este domingo a las 18:00 horas frente al Atlético Mancha Real. En la última rueda de prensa previa a una cita competitiva de la U.D. Melilla, Juan Moya ha expresado el deseo de su equipo: el poder dedicarle los tres últimos puntos de esta liga a su afición. Además, ha hecho balance de la campaña y de la evolución institucional del club en esta, su cuarta etapa en la entidad.

“Queremos acabar la temporada de la mejor manera posible, naturalmente –ha comenzado relatando-. Nuestro rival, el Mancha Real, es un equipo peligroso que ya nos lo puso difícil en su casa (0-0 quedó el partido de ida). No llegan en una buena dinámica, en el mercado de invierno se fue Elady y el calendario que se encontró Bodipo al llegar era muy complicado, aún así no hay que relajarse. Tiene muy buenos jugadores, como Airam Benito, máximo realizador de la categoría, pero todos deseamos ganar este partido”.

Igualmente, el míster desea en este encuentro premiar el trabajo del mayor número de futbolistas posibles, “que han estado siempre trabajando en otros roles menos protagonistas sin un mal gesto ni una mala palabra”, así que es posible que dé cabida en el once a alguno de los menos habituales, “sabiendo que todos sus jugadores son de nivel”.

El técnico prefiere esperar al término del último enfrentamiento para hablar de estadísticas y valoraciones de la temporada, pero se queda con el sinsabor de no haber podido acabar en puestos de liguilla. “Quizá empatamos demasiados partidos, si hubiéramos ganado aunque sea un partido más podríamos habernos metido. En general hemos estado en los puestos nobles, sentando las bases del futuro, un futuro donde se debe dar todavía un paso más adelante”.

El técnico melillense hace una evaluación muy positiva del mandato de Luisma Rincón como presidente.

Para Moya, el club está haciendo lo suficiente para conseguir el tan soñado ascenso, y ha continuado relatando su experiencia personal: “Hace tres años este club era un caos institucional en todos los aspectos. Una pésima gestión administrativa, unos vestuarios mugrosos, insanos…carecíamos de todos los medios necesarios para desarrollar nuestro trabajo con unas ciertas garantías”, ha empezado relatando.

Y es que, para Juan, han sido muchos los cambios acometidos por la actual junta directive: “Teníamos antes una sala de recuperación sin medios, la sala de fisioterapia carente de casi todo, los lesionados teníamos que trasladarlos a Málaga para realizarse las pruebas y que tuviéramos un diagnóstico lo antes posible (mínimo una semana y gastos de médicos y desplazamientos). Difícilmente el preparador físico podía medir las cargas e intensidad del trabajo de los jugadores con datos objetivo al 100 %. Los técnicos nos teníamos que vestir y desarrollar nuestro trabajo en el vestuario de los árbitros sin medios alguno…”, comentaba el entrenador.

“El giro de 180 grados que le ha dado esta junta directiva al Club en tan poco tiempo, revertiendo la situación, ha sido espectacular. Ahora todos los estamentos del club se han profesionalizado y poseen su área de trabajo acondicionadas, con los medios e instrumentos necesarios para desarrollar sus tareas con la mayor garantía”, ha relatado Moya.

“La sala de recuperación y de fisioterapia del club no tiene nada que envidiarle a nadie, dispone de todos los medios para el diagnóstico, la prevención y recuperación de lesiones: ecógrafo, ultrasonido y laser, terapia con ondas de choque, electro estimulación, etc. Se trabaja concienzudamente la nutrición y hoy, cualquier lesión la tenemos controlada en menos de 48 horas con los medios disponibles. Una vez diagnosticada por el radiólogo ya podemos saber el tiempo de recuperación, acortando los mismos y sobre todo los gastos, se está hacienda todo espectacularmente”, añade.

Crecimiento de la entidad

No solo en el material ha visto evoluciones el melillense. “En el área técnica todo ha mejorado también. Contamos con equipos de última generación para medir los esfuerzos de los jugadores, tanto en las sesiones de entrenamientos como en los partidos. Chalecos con GPS, programas para controlar todos los datos estadísticos, medidores de peso grasas, ordenadores con acceso a internet, pantallas y programas de scouting, complementos, etc. Todo para hacernoslo más fácil”, ha explicado.

 

“Todo esto, encima, si lo remotas con unos vestuarios totalmente renovados, limpios y amueblados para que cada jugador pueda tener sus pertenencias, con su pantalla para analizar a los rivales y sus altavoces con hilo musical, una zona para el trabajo regenerativo con bañera y sauna, un gimnasio con una zona de preventivo y recuperación… es una gozada”.

Cree el preparador unionista que “las bases funcionando mejor que nunca, no en cuanto a resultados deportivos -que para el Club no es prioritario- sino en cuanto a la idea de generar ilusión por nuestros colores y educar en valores y formar. Se tiene además un gabinete de prensa que tiene al día a los aficionados a través de la página de la U. D. Melilla, de todo lo que está sucediendo minuto a minuto respecto al equipo”.

Juan Moya ha seguido agradeciendo la implicación de los actuals gestores del club, pues se reitera en que es mucho el cambio visto en esta última etapa:

“Y lo mas importante de todo y que no se le debe escapar a ningún aficionado, es que ha sido la única directiva en más de 30 años ,si mi memoria no me falla, que ha estado pagando religiosamente cada mes a jugadores, cuerpo técnico y demás trabajadores del club. Además –ha puntualizado- ha hecho frente a los pagos de Seguridad Social, Hacienda, etc… Recortando el deficit heredado de otros. Que sí, en lo deportivo, nos ha faltado un poco para cerrar con brillantez el año… pues sí. Pero hemos estado ahí hasta el final, creando una ilusión entre los aficionados que hacía varios años se había perdido”.

Para finalizar, ha acabado expresando una de sus frases fetiche: “ante los hechos no caben los argumentos, y ésto que relato es un hecho, que he vivido esta temporada en primera persona siendo primer entrenador de la U. D. Melilla en 2ª ‘B’. Anteriormente en cuatro ocasiones en esta categoría, una en 3ª y dos como director deportivo y Secretario Técnico también lo hice, y puedo decirlo con conocimiento de causa. La trastienda de la U. D. Melilla en los cuatro últimos años era caótica, y hoy la situación ha girado de una manera espectacular gracias al trabajo y la aportación de un grupo de persona comprometida en poner a la U. D. Melilla en el lugar que se merece. Así que tan solo me queda decir “chapó” por el magnífico trabajo realizado en el primer año de mandato, lo que bien empieza, bien acaba”, ha concluido el melillense.