Rayo de esperanza
La UD Melilla logra una vital importancia para seguir vivo en la lucha por la permanencia. Claverías con un golazo en el primer tiempo y Julio Iglesias en el 85’ fueron los goleadores del encuentro
SEGUNDA FEDERACIÓN GRUPO IV – JORNADA 28 | UD MELILLA 2 – 1 LORCA DEPORTIVO
Franganillo en portería; Lillo, Ayala (Robles), Quindimil y Gomis en defensa; Segura (Ortolà), Claverías (Julio Iglesias) y Abreu en el medio del campo; Viana (Abdelah), Chavarría y Lorenzo (Morales) fueron los azulinos que jugaron en el templo.
Primer tiempo excelente de los azulinos. Fueron los protagonistas en el césped. Juego vertical, atrevido y dominio sobre los lorquinos. Una jugada desde Franganillo acabó en una combinación exquisita entre Viana y Chavarría para que el argentino deje el esférico perfecto para Claverías que ajuste su disparo dentro de la red. Los melillenses entraron en el modo “turbo” con un dos ocasiones claras de Óscar Lorenzo, que tuvo el segundo en sus botas. Pasada la media hora de juego el ritmo de partido se bajó y los melillenses mantenían el control del partido. Chavarría, antes del descanso, también gozó de una ocasión, pero el portero rival fue decisivo. Sin embargo, previo al silbato del árbitro para los vestuarios, los lorquinos igualaron el marcador con un remate de cabeza de Naranjo.
Vuelta al campo se vio un partido más táctico que energético. Controlando los tiempos, los azulinos fueron los que tenían las ocasiones, pero sin materializarlas. Después de un robo de Iglesias en campo rival, dejó a Abdelah frente al portero. El melillense, que quería engañar al portero con un remate al primer palo, envió el balón afuera. La portería de Ernestas estaba siendo volcada por el ataque azulino. Abdelah, de nuevo, tuvo la oportunidad de anotar el segundo de nuevo, pero sin acierto.
Tras mucha insistencia azulina, el gol de la locura llegó por fin. Después de una jugada de Abdelah que rompe a su marca, dejándolo en el suelo, este sirve un balón para el punto penalti. Entre rebote, un penalti no pitado, y caos; Julio Iglesias coloca el esférico dentro de la portería para poner el 2-1 en el marcador.
Éxtasis, locura, sentimiento. La grada y la plantilla azulina estallaron de emoción por un gol que vale más que tres puntos. Un gol que da mérito al trabajo de los jugadores para remar frente a la salvación.