Derrota muy injusta en la Condomina

La UD Melilla pierde en el último minuto con un penalti polémico transformado por Mizzian. Óscar Lorenzo y Julio Iglesias, de penalti, dieron la vuelta al partido nada más comenzar el segundo tiempo

SEGUNDA FEDERACIÓN GRUPO IV – JORNADA 25 | UCAM MURCIA 3 – 2 UD MELILLA

Olmedo (Franganillo) en portería; Lillo, Ayala (Robles), Pelón (Quindimil) y Gomis en defensa; Segura, Julio Iglesias y Ortolà (Tarjeta roja 75’); Óscar Lorenzo (Abdelah), Dago (Chavarría) y Manu Viana. Con este once titular Miguel Rivera debutó de nuevo en el banquillo azulino por tercera vez.

La UD Melilla comenzó el partido muy intenso siendo bastante atrevido en campo rival. Manu Viana dio el primer aviso a los azulinos tras un saque de esquina. Su remate con la derecha se fue para el córner. En el minuto 28, tras una combinación en área propia de los universitarios, Alberto Soto adelantó a los locales. Sin embargo, los melillenses no bajaron una pizca de intensidad y seguían mereciendo el gol. Segura probó desde la lejanía un disparo raso, pero fue directo a las manos de Ackerman antes de marcharnos a vestuarios.

La vuelta al terreno de juego se vio una versión de la UD Melilla inmejorable. Presión alta, atentos en las caídas y buenas sensaciones con el esférico. Una jugada de fuera para adentro de Óscar Lorenzo fue la clave para que el ‘11’ melillense anote el tanto del empate con un zurdazo teledirigido a la escuadra. Cuando aún seguíamos resacosos del primer gol, una jugada dentro del área rival ocasionó un penalti para la UD Melilla. Julio Iglesias, con una definición increíble, colocó el marcador a favor para los unionistas.

Desde el segundo gol azulino, la imagen plasmada sobre el césped era la de un equipo comprometido y con ocasiones para poner el 1-3. Cuando parecía que el tercero estaba por llegar, el UCAM Murcia empató a 2. En la misma jugada, Olmedo salió bastante dolorido en la caída obligando el cambio y que entre Franganillo en su lugar. En el minuto 75 Ortolà vio la segunda cartulina amarilla, dejando con uno menos a la UD Melilla que se vio forzada a cambiar el plan de partido. Cuando parecía que el duelo intenso en la Condomina iba a acabar en empate, en la última jugada del partido el colegiado pita un penalti que, en directo, no parecía. La frustración en el banquillo fue notoria haciendo que el árbitro expulse a miembros del banquillo melillense. Mizzian transformó el penalti y finalizó un encuentro en el que la UD Melilla perdió de pie frente a los universitarios. Un encuentro que se vio una actitud inmejorable, pero un resultado para nada justo tal y como se vio el partido.