¡Aún seguimos creyendo!

El juvenil vence holgadamente frente al Arenas de Armilla por 4-1. Hugo Pech sigue estando de dulce con un hattrick. Galán se unió a la fiesta anotando el segundo

DIVISIÓN DE HONOR JUVENIL GRUPO IV – JORNADA 27 | UD MELILLA 4 – 1 ARENAS DE ARMILLA

Jota en portería; Adam (Yamal), Nico, Dani e Iniesta (Amin) en defensa; José Pablo (Santi), Ortega y Álvaro en el medio del campo; Galán, Baguri (Salva) y Hugo Pech (Hugo Esqueta) fueron los jugadores elegidos por Pepe Romero para el encuentro.

Inicio inmejorable para la UD Melilla con un golazo para enmarcar de Hugo Pech. El sevillano abrió la lata con un gol olímpico desde el perfil zurdo del córner. Los azulinos sentían que el partido se estaba dando a favor cuando, minutos más tarde, los armilleros golpearon al palo. Sin embargo, en el contraataque azulino, también impactaron en el larguero con un lanzamiento de Álvaro. Los unionistas gozaron de ocasiones de todos los colores, pero el segundo se resistía. Cuando parecía que el resultado se iba a ampliar, los visitantes empataron con después de una jugada combinativa. Más allá de bajar los brazos, Álex Galán aprovechó un balón de Baguri, de nuevo, para anotar el segundo de la mañana con un zurdazo ajustado. La ambición y la sed de más goles rodeaba a los melillenses. Tras un robo de Baguri, este la dejo para Hugo Pech y anotó el segundo particular antes del descanso.

El hambre azulino continuaba después del descanso. Tras varios saques de esquinas y alguna que otra ocasión, Hugo Pech firmó su hattrick con una definición con la diestra para confirmar el estado de dulce que se encuentra el sevillano. Los armilleros intentaron recortar distancias, pero la sólida defensa azulina y la seguridad de Jota bajo palos no dio margen de esperanza para los visitantes. Álvaro tuvo la oportunidad de endosar el quinto, pero su vaselina se fue fuera.

Finalmente los melillenses cerraron un encuentro sobresaliente y siguen sumando de cara a la salvación. Las matemáticas aún no han dicho lo contrario, por lo que hay que aferrarse a nuestras posibilidades todo el tiempo que se pueda.